Esta semana me uno a la convocatoria de NEOGEMINIS
Esta semana la consigna se centrará en el poder de las miradas y todas las sensaciones y sucesos que puedan disparar en nuestras reacciones y pensamientos. De esta forma, los participantes que quieran sumarse deberán aportar un relato de alrededor de 350 palabras, narrado EN PRIMERA PERSONA, de género y estilo libre que tenga como disparador el impacto de una mirada (sea quien sea el/la dueño/a de esos ojos y sean cual fueren las circunstancias).
Hubo una mirada que marcó un antes y un después en mi vida. Una mirada incómoda, sobrecogedora, siniestra.
Dos círculos oscuros penetrando mi cuerpo como la más profunda de las noches negras que se puedan vivir. Un abismo inevitable hacia el fondo del mismo infierno y que marcó en mí el inicio de todos los miedos y todas las impotencias.
Esa mirada fue el eslabón inicial de una cadena que creció y se fue enroscando alrededor de mi inocencia apretando cada vez más mis temores con cada acto infame de los que escapar era una utopía.
Ni los años de terapia, ni la expiación de la culpa que nunca tuve, ni el exorcismo del asqueo que me dejó su estigma pudieron borrar de mi pasado ese instante, ese rayo maligno que acalló mi voz en un grito ahogado por un sin fin de preguntas sin respuestas.
Fue una tarde de abril de 1978 cuando llegué a mi casa y mi papá me presentó a su nuevo amigo. Sus ojos inmundos se pasearon por mi figura de niña con la impunidad del monstruo que era.
Yo tenía 10 años y había vuelto de un cumpleaños, todavía tenía en mis manos un manojo de globos de colores, no sabía que ese iba a ser el último esbozo que quedaría de mi niñez.
Sindel Avefenix
Para leer más miradas ir a lo de: MONICA
Todos los textos que están expuestos en este blog son propiedad intelectual de mi persona y están registrados bajo el nombre Sindel Avefénix. Salvo menciones expresas de otros autores.

Esse olhar tenebroso e nojento que marca tanto que acompanha a vida toda! Terrível fato! E acontecem tantos assim!!!
ResponderEliminarBela participação!
beijos, chica
Muchas gracias por leerme! Beijos
EliminarTremendo relato, Síndel...Escrito con la maestría y el temple que te caracteriza, amiga...Hay miradas que son puro destino, marcan la vida y es difícil salir de ellas, como un oscuro sortilegio o hechizo...Muy bueno.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y me alegro verte de nuevo, compañera.
Muchas gracias compañera! Un abrazo grande
EliminarNo es padre quien trafica con la inocencia y el cuerpo de una hija: es un asesino, un trozo de carne que respira para dañar a quien debería proteger. No puedo decir que haya sido un gusto leer esto, pero sé que es necesario exponerlo.
ResponderEliminar¡Saludos!
P. D. Deseo de corazón que se trate solo de ficción. Si no es el caso, te envío todo mi apoyo y mucha fuerza.
Muchas gracias por tus palabras. Sé que es fuerte, pero hay cosas que tienen que exponerse. Un abrazo
EliminarUn relato aterrador. Perder esa inocencia en manos de un ser despreciable de la mano de su propio padre. Una mirada hacia ese abismo que un niño-a nunca debería vivir.
ResponderEliminarMuy bien expuesto. Duro leerlo, pero por desgracia demasiado real.
Un abrazo grande
Es mucho más común de lo que parece, pero es un tema muy silenciado en los niños. Gracias por leerme. Beso
EliminarEsa experiencia sería traumática para una mujer. Incomensurablemente traumático para una pequeña, con un globo de cumpleaños aún en su mano.
ResponderEliminarEl fin de la niñez y el principio de una vida conflictuada.
Y el extraño era execrable. el padre, por llamarlo de alguna manera, lo era más-
Un relato que es toda una denuncia.
Besos.
No sé cómo un padre puede pasar por alto algo así. Las actitudes del niño cambian de inmediato y esa señal no debe pasar por alto.
EliminarGracias por leerme.
Abrazo
Muy buenos, un relato que por desgracia es más frecuente de lo que debería.
ResponderEliminarLa crueldad más grande viene siempre de los más cercanos .
Un fuerte abrazo.😘🕊️
Así es! Gracias por leerme. Abrazo!
EliminarOlá!
ResponderEliminarUma barbaridade... fato "banal ".hoje em dia, infelizmente...
Tenha dias abençoados!
Abraços fraternos
Muy triste! Gracias por tu visitas. ☺️
EliminarAh, Sindel, com olhos rasos dágua que leio sua historia nesta participação. Digo que é nojento saber destas ações até os dias atuais e com muita incidencia. É doloroso, mas é preciso denunciar e relatar, para que se consiga frear estas coisas.
ResponderEliminarLamentável saber, que muitas vezes vem de dentro da propria família.
Um bom fim de semana amiga.
Bjs de paz
Muchas gracias! Es muy triste lo que pasa en estos casos. Muy doloroso. Beijos ☺️
EliminarHola Sindel, me dejaste sin palabras y con esa bronca que desatan estos hechos aberrantes.
ResponderEliminarUna historia muy bien contada que me lleva a pensar a cuántos niños y niñas le sucede y sucedió lo mismo, ojalá que este tipo de abusos se terminaran, pero el mundo es lo que es y siempre hay un lobo disfrazado con piel de cordero.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Hay mucha maldad y perversión. Los niños no hablan por miedo y así sigue la rueda.
EliminarGracias por leerme 😌
SUPERBE BLOG BRAVO
ResponderEliminarMon blog
https://lou554.blogspot.com/
BISES DE LOU
Qué asco de gente, pensar que es de lo más habitual. Colgados por un sitio que yo me sé en la plaza mayor, a ver si a los demás se les van las ganas. Perdón, se me ha revuelto cada entraña. Beso, Compi.
ResponderEliminarEra la idea, mover algo. Que se sienta algo. Gracias Vero! 😃
EliminarHola Sindel,
ResponderEliminarUna historia triste que reconoce el origen de un trauma y la muerte de la inocencia. Hay miradas que metan, son malas, pero hay otras que desnudan, te violan y que muestran lo peor de una persona, esas son las peores.
Un saludo
Y lo peor viene después! Un abrazo 🤗
EliminarEs que las miradas no suelen mentir nunca es muy difícil tratar de engañar si te miran a los ojos y tu los miras.
ResponderEliminarSalud,
Pero engañar a un niño es muy fácil. Saludos
EliminarHay miradas atroces, muy. Pero hay algunas que uno descubre atroces cuando abrió su inocencia y confianza. Entonces hay un desmoronamiento de la esperanza que cuesta reconstruir. Muy sentido y bello relato. Saludos
ResponderEliminarEs muy difícil de comprender y asimilar. Gracias por leerme. Saludos
EliminarUna terrible realidad que no se debe ignorar, llevado de una forma magistral con tu relato. Me viene a la cabeza la frase: «Que la vergüenza cambie de bando».
ResponderEliminarUn besazo juevero, Sindel
Muchas gracias Dafne por leerme.
ResponderEliminarSaludos
Espantosa experiencia que duele con sólo leerla. Imagino que no habrá sido fácil compartir tus recuerdos pero quizás al hacerlo, se expíe parte de la oscuridad que debe haberte dejado. Un fuerte abrazo, Kari.
ResponderEliminarSon cosas que pasan en la oscuridad y de ahí salen de vez en cuando para contarse y sanar. Un beso
EliminarUm relato poderoso que sem duvida comove quem o lê, sobretudo se fomos pai de meninas.
ResponderEliminarLamentável.
Cumprimentos.
Muchas gracias por leerme! Abrazo!
EliminarSindel un relato duro has compartido, pero es una forma de sanar las heridas compartir la experiencia. Alguna vez leí en alguna parte que el abusador fue en otro tiempo victima y que reproduce la experiencia.
ResponderEliminarIgual a este tipo de gente hay que encerrarlos de por vida, que se pudran en la sombras.
Que tengas un buen fin de semana
Abrazo
No hay nada que justifique ese acto, si todos repetimos lo que nos hicieron el mundo sería un infierno. Saludos
EliminarLo que más me aterra es que, es tan común. Yo jamás dejé a mi hija sola en edad vulnerable, ni siquiera con su padre, mi pensamiento siempre ha sido, "la ocasión hace al ladrón". Nadie debería pasarboor algo así, mucho menos un pequeño.
ResponderEliminarAbrazo
Si y muchas veces silenciado para siempre. Hay mucho lobo con piel de cordero. Besos
Eliminar¡Qué horror!, me he puesto mala sólo al leerte.
ResponderEliminarPrefiero no comentar para no desbarrar
Un fuerte abrazo
Gracias Tracy! Beso
EliminarDiablos, con que dolor escribiste estas palabras.
ResponderEliminarHola, creo que cuando algo que pertenece al mal irrumpe en la mente infantil lo de todos los días puede resultar una cierta amenaza, una mirada puede serlo. Es traumático y suele llevar a la pérdida de la inocencia.
ResponderEliminarA veces pienso que escribir, narrar, es una buena manera de expulsar lo que molesta, al menos uno empieza a verlo desde afuera.
Saludos desde Argentina.