PALABRAS DE SINDEL
Un lugar para compartir con todos mis palabras.
domingo, 26 de julio de 2026
CONVOCATORIA ESTE JUEVES UN RELATO: POPURRI
miércoles, 15 de octubre de 2025
RETO FUEGO EN LAS PALABRAS -OCTUBRE 2025
Me uno a la propuesta de: REBECA
BASES #FUEGOENLASPALABRAS (Octubre 2025):
- En un máximo de 350 palabras tienes que desarrollar un texto que incluya la palabra SAHUMERIO.
- Han de aparecer un/a bebé y un hombre con barba. Ya sea como protagonistas o como personajes secundarios.
- Estilo y tono libres.
- Puedes participar hasta la medianoche del día 9 de noviembre (hora de España peninsular).
- Para saber que participas deja en los comentarios de esta entrada la url de tu post.
- Recuerda enlazar esta entrada desde tu post.
Y esta es mi participación:
Se la llevaron una madrugada, justo cuando salía de su casa para ir a trabajar.
Sin darle tiempo a nada le pusieron una pistola en la panza y una capucha en la cabeza. No podía gritar porque se asfixiaba.
La subieron a un auto verde, de esos que cuando aparecían, en esa época de su país, eran tan temidos.
No tenía idea de por qué la habían secuestrado, nunca se
había metido en nada raro.
La bajaron del auto con descuido, detrás de la tela negra que le
tapaba la cara pudo ver que era una escuela abandonada.
La llevaron a una habitación y esposaron una de sus manos a la cama. Obligandola a cerrar los ojos le sacaron la capucha para ponerle una venda.
Le pidieron que se quedara tranquila, que no iban a
torturarla ni a maltratarla. Solo
querían una cosa de ella, algo que el jefe les había encargado.
Le llevaban las comidas diarias y la acompañaban al baño
si lo necesitaba. Cuando no estaban los secuestradores había una señora que
la vigilaba. Algunos días le daba lástima y la dejaba con la puerta del cuartucho abierta. A veces escuchaba gritos o ruegos y
sentía un olor fuerte a sahumerio que venía de afuera, pero que no
lograba enmascarar los aromas del terror.
En pocas semanas, aceleradas por los nervios, empezaron las
contracciones. La gente entraba y salía de su habitación constantemente. La
revisaban, la manipulaban.
Cuando empezó el trabajo de parto entraron el médico y una supuesta enfermera para asistirla, le pusieron un suero y le pasaron por ahí algo que le dijeron era para el dolor.
Fue un parto complicado, largo y
confuso.
Entre sombras de la venda corrida vio a un hombre de barba llevarse a su hijo.
Con la sangre corriendo por sus piernas sin que nadie la ayudara, luchó con todas sus fuerzas para levantarse de ese infierno, pero no pudo, estaba totalmente paralizada. Gritó hasta quedarse sin aire ni voz. Mientras se dormía escuchó el llanto lejano de su bebé.
Después se fue apagando rápidamente hasta desparecer.
martes, 7 de octubre de 2025
CONVOCATORIA ESTE JUEVES UN RELATO: EL CUERPO COMO TERRITORIO
¿Qué historias habitan tu piel? ¿Qué mapas se dibujan en tus cicatrices, tus placeres, tus silencios?
Convocamos a todos los que se quieran unirse a esta propuesta literaria que explora el cuerpo como espacio simbólico, político, erótico, emocional. Un territorio que se transita, se defiende, se desea, se transforma.
Queremos relatos que hablen del cuerpo como lugar de memoria, como frontera, como refugio o campo de batalla. Cuerpos que sienten, que sueñan, que se rebelan. Cuerpos que se aman, se buscan, se pierden. Cuerpos que cuentan
lunes, 29 de septiembre de 2025
Convocatoria: Este jueves un relato: Hadas, duendes, magos y alquimistas
Esta semana me sumo a la convocatoria juevera en lo de Mónica
Respetando las reglas jueveras habituales, con forma y estilo libre, intentando no superar las 350 palabras, l@s invito a dejar volar su imaginación armando una historia que nos introduzca al mundo fantástico de HADAS, DUENDES, MAGOS Y ALQUIMISTAS.
Y este es mi aporte
Anita le rogó para que la acompañe a la feria esóterica que había venido a Bs As, tanto le insistió que quedaron para ir esa misma tarde después del almuerzo.
Cuando llegaron no vieron más que un predio techado sin mucha parafernalia, sacaron el ticket para entrar e ingresaron.
El cambio de atmósfera las sorprendió de inmediato, el aire era distinto ahí adentro, como más pesado. Pensaron que era producto del humo de los sahumerios y los cánticos inentendibles de algunos feriantes que le daban un clima incierto al salón. Caminaron un montón visitando puestos de gemas mágicas y de wicca. Pero el único que les robó realmente la atención fue el puesto de los duendes que estaba repleto con variedades de ellos, duendecitos del amor, de la salud, protectores, etc.
La vendedora les dijo que si querían algo en especial ella se los podría buscar. Entonces Romi, pensando que iba a ser una misión imposible para la chica, le pidió un duende que le hiciera olvidar por completo a su ex novio y a aquella mujer incierta con la que la había traicionado. Pero en menos de un minuto la vendedora tomó un duende pequeñito que colgaba de una cadena, le indicó que se lo ponga en el cuello y que no se lo quitará por 3 noches para nada. Al cuarto día el olvido sucedería.
Anita, por su parte, eligió el duende del dinero, era lo que
más necesitaba en ese momento, a este había que ponerlo en la puerta de la casa
por 3 días también.
Salieron del predio con la cabeza hecha un tambor, se rieron
de la compra absurda de los duendes y se despidieron.
Romi no se sacó el duende para nada, ni para ducharse, ni
para dormir, sabía que era absurdo, pero quien sabe...De alguna manera quería
olvidarse de Nahuel y su amante.
Esos días no volvieron a hablar, pero al cuarto día a Anita
le dieron la noticia de un ascenso en su trabajo que le significaba un montón
más en su sueldo. Sin esperar, llamó a su mejor amiga bien temprano para
contarle que el duende había funcionado.
El teléfono sonó varias veces hasta que la voz de Romi
adormecida atendió.
- Quién habla?
- Hola Romi, no vas a creerme, pero el duende funcionó, me
ascendieron! A vos cómo te fue con lo de Nahuel?
- Quién habla?
- Soy Anita, nena qué te pasa?
- Disculpa, pero no conozco a ninguna Anita y mucho menos a
Nahuel.
El duende se soltó de la cadena, cayó al piso y se rompió en
mil pedazos. Ya había cumplido con su deber.
jueves, 18 de septiembre de 2025
CONVOCATORIA ESTE JUEVES UN RELATO
La propuesta de este jueves se trata de eso, un viaje relámpago, sin planificar, a dónde irías, con quién o simplemente solos con el mate o el café o el té, ¿por qué no?, o una mascota. Un viaje para relajar o escapar de algo o alguien, el tema es amplio, lo dejamos a su imaginación.
viernes, 5 de septiembre de 2025
ESTE JUEVES UN RELATO "PERSONAJE DESCONTEXTUALIZADO"
Esta vez la idea es narrar historias cuyo rol protagónico esté llevado por algún personaje ubicado fuera de su contexto natural o previsible, intentando sorprender al lector con alguna situación impensada y contrastable con lo que en principio podría esperarse de él o ella.
Con temática, forma y estilo libre, cada participante deberá armar alguna trama en que se respete esa premisa intentando no superar las 350 palabras
martes, 24 de diciembre de 2024
lunes, 23 de diciembre de 2024
Aniversarios que trae el olvido
jueves, 19 de diciembre de 2024
Este jueves un relato: "Vuelo de fotos"
Este jueves me uno a la propuesta de: ARTESANOS DE LA PALABRA quienes nos proponen lo siguiente:
Imaginen una historia que puede ser de amor, odio, tristeza o de humor, de mucho humor, que no supere las 350 palabras para que todos podamos leernos y comentarnos, sabemos que por estas fechas todos estamos más ocupados y corriendo, por eso tratemos de cumplir con lo pedido.
Dejemos volar la imaginación como esas fotografías volaron y a escribir, por acá los esperamos.
Patricia y Rosana
Y este es mi relato (no tan apegado al disparador que dieron, pero va con amor)
Habían soñado
toda su vida, 40 años juntos, con ese momento de la jubilación que por fin
había llegado. Tenían planeado que cuando estuvieran libres de horarios y
obligaciones, iban a tomar sus ahorros, pocos, a vender el departamentito de la
Capital que habitaban y con eso, se irían lejos. Muy lejos.
Sus dos
hijos, ya grandes, tan ocupados, no tenían mucho tiempo para ellos.
En unas
vacaciones pasadas habían conocido las sierras y supieron de inmediato que ese
iba a ser su futuro hogar.
Vendieron el
departamento, eligieron lo que se iban
llevar y el resto lo dejaron atrás.
La plata les
alcanzó justo para comprar una casita chica, pero pintoresca a pocos metros del
río y con vista a las altas cumbres. Habían logrado que el dueño anterior les
bajara el precio ya que por esas cosas de la vida, mientras ellos querían huir
del ruido de la capital, él quería instalarse en el caos porteño. Con mucha
ilusión y poca experiencia hicieron la transacción.
Con ayuda de
los vecinos nuevos la pintaron, la decoraron y la hicieron su hogar. Conocieron
nuevos amigos, adoptaron varias mascotas y su vida fue soñada durante todo el
otoño y el invierno. Pero cuando llegó el verano el calor empezó a ser
insoportable, el río como por embrujo se secó y el agua del arroyo no alcanzaba
para nada.
Una mañana
se levantaron a desayunar y cuando salieron a la galería vieron los incendios.
Estaban lejos de las llamas, pero el viento no les favorecía. Hasta ahora nadie
les había avisado que esa zona cada tanto se incendiaba, ni que cada año el
fuego se acercaba un poco más.
A los pocos
días ya tenían las llamas encima, entre los vecinos apagaban como podían los
focos de fuego, hasta que no pudieron respirar más. El humo ya era intenso.
Entonces
llegaron los bomberos, la ayuda solidaria, el dejar la casa, las mascotas, los
sueños.
Recién a los
dos meses pudieron volver para ver lo que había quedado. Bajaron del auto que
los había llevado con el horror en el pecho.
Todo era
cenizas, la casa escombros, el jardín un cementerio. Lloraron abrazados por
horas hasta que cansados se dispusieron a volver. A los pocos pasos,
sorprendidos, vieron sobre una mata verde impoluta, que había resistido el fuego,
una foto, un retrato enorme de ellos dos abrazados el día de su casamiento.
Se miraron con todo el amor que se tenían, sonrieron y entrelazando sus manos emprendieron la marcha hacia un nuevo
comienzo.
Sindel Avefenix
Para más fotos volando ir a: Artesanos de la palabra
martes, 10 de diciembre de 2024
LLEGARON LAS TARJETAS NAVIDEÑAS
martes, 3 de diciembre de 2024
Este jueves un relato: "Tú y yo en una isla"
Lo primero
que sentí fue sed. Una necesidad insoportable
de beber, mi cuerpo estaba lleno de arena y me faltaba el aire. Me incorporé
como pude, aturdida, no sabía qué hacía
en esa isla desierta ni cómo había llegado.
En busca de
agua potable y de respuestas comencé a andar por un camino que salía desde la
playa y se adentraba en la isla. Durante horas caminé, la sed me agotaba, pero
seguí adelante. Después de un rato largo llegué a un manantial que parecía más
una alucinación que real. Estaba rodeado
de árboles frutales, era un paraíso. Me tiré al agua sin pensarlo y bebí hasta
que me dieron arcadas. Terminé recostada a la sombra de un árbol y me dormí.
Me despertó
el sonido del canto de una mujer. La
dulzura de su voz me invitó a seguir la música que se escuchaba más cerca
a medida que rodeaba el manantial. Ya atardecía. A los pocos pasos la ví. Estaba de espaldas, tenía el cabello blanco
ensortijado, ropa negra desgastada y lavaba algo en la orilla. Despacio, sin
intención de asustarla le toqué el hombro y al darse vuelta un frío
estremecedor me recorrió la espalda. Sus ojos eran los míos, pero vacíos de
expresión, su rostro tenía el peso de una vida entera. Era igual a mí, pero con
unos 30 años más. Entonces me tomó la
mano y me dijo que no me asustara, que me había estado esperando. Y sentí mucha
paz.
Me invitó a
una cueva donde había armado su hogar y me alimentó y cuidó por mucho tiempo. Los
primeros días nos quedábamos hasta el amanecer charlando, ella tampoco
recordaba cómo había llegado allí, ni cuantos años habían pasado. Me contaba cómo
había sido su vida después llegar, un recorrido crudo de soledad. No había elegido quedarse ahí, pero había
cometido un error y ya no había podido salir de la isla. Quería advertirme que si yo
hacía lo mismo no podría cambiar mi
destino. Al principio me parecía interesante, pero después empezaron a pesarme sus consejos.
El misterio de no decirme concretamente cuál era ese error o como salir de ahí.
Tenía que
librarme de ella, buscar la forma irme de la isla y hacer mi vida. Atada a esa mujer a la cual jamás me parecería,
no iba a lograrlo.
Esa misma
noche la maté, recuerdo sus manos intentando sacar mis manos de su cuello, sus
ojos aterrados, su última expiración que ahogaba una palabra. Error.
Entonces lo
entendí, ese era el error que ella también en algún momento había cometido.
Nunca más
pude salir de la isla. Ya pasaron 30 años, calculo, desde que llegué, mi
reflejo en el agua del manantial es igual a ella.
Ahora soy yo la que espera en soledad que llegue alguien a tocar mi hombro para intentar al menos, cambiar su destino.
Sindel Avefenix
Para más relatos ir a: MARCOS PLANET








.jpg)










